Hacer radio

Hacer radio es algo complejo al principio, es dificil perderle el miedo al micrófono pero si se tiene una idea clara de lo que se quiere hacer, el aire se disfruta enormemente.

Nosotros recomendamos partir de una modesta idea para diseñar un programa. Lo primero que hay que preguntarse es ¿qué idea general tiene mi proyecto? ¿De que quiero hablar?, inmediatamente surgen los géneros radiofónicos como respuesta: espacios periodísticos y de opinión, programas musicales, de entretenimiento, sobre viajes o la difusión de una identidad.

Partiendo de esa base, podemos decir algo muy concreto: la idea ya está inicialmente armada. Lo fundamental para poder continuar es poder definir un equipo, puede tratarse de una mesa redonda (con un conductor por el que pasarán todos los temas del programa y distribuirá la palabra y los columnistas especializados) o una fórmula de dos personas que interactuan durante el tiempo de duración del programa. También puede haber un sólo conductor que, generalmente, se apoya no sólo en su discurso, sino en su música, lecturas, reflexiones o invitados con los que “llenaría” el aire.

También es necesario romper con ciertos mitos que generan preocupaciones o miedos al momento de prenderse la luz roja “¿Hace falta tener voz de locutor para poder hacer aire?”, la respuesta es , afortunadamente, NO. Generalmente todas las voces sirven para el aire, lo primordial es que el mensaje sea claro y exista una perfecta dicción. Difícil será hacerse entender si no hay conceptos claros o si el conductor está comiendo!

Siempre es de gran ayuda contar con una “hoja de ruta” que tenga una idea general del ritmo del programa y que responda la pregunta que todo conductor se hace “¿con qué seguimos?” , una nota, un comentario, una canción, invitados, noticias o un separador. Esos componentes pueden aparecer en una simple hoja para no generar preocupaciones durante el tiempo en el que el espacio esté en emisión.

Y ahora una buena noticia: los integrantes del programa cuentan con una ventaja, en el aire sus caras no se ven y todos los supuestos “errores” que se cometen no son tan terribles. Pasan casi desapercibidos para el oyente.  Todos los “grandes” de la radio han pasado por instancias de comienzo y han tenido (y tienen) dudas en el aire o atraviesan momentos de tensión cuando las cosas no salen como deben. Ahí está el secreto de la radio. En poder resolver, lo que, con el tiempo se va adquiriendo. Lo difícil no es resolver, sino comenzar.

Haga un programa con quien quiera, charle al aire con un amigo, júntese con su vecino, su cuñado, algún aficionado a la música, otro que quiera “escupir verdades”, no lo dude! Hacer radio no es sólamente un servicio, sino una necesidad personal, notará que el gusto de expresarse será algo terapéutico y terminado el programa, se sentirá realizado. Seleccione sus propias canciones, déles un orden y que todos la escuchen. Sea cual fuere el género que usted elija, saldrá ganando, se lo aseguramos.

El equipo de FM Oriente 92.3